El pasado domingo se jugó uno de los partidos que generan más expectativa en todo el mundo: el clásico FC Barcelona vs Real Madrid, todo un regalo de navidad para los que adoramos el fútbol. Esta vez se jugaba con gran presión por parte del Barça, ya que tenía una desventaja de 4 puntos con respecto a los merengues, y el resultado podía acercar a los culés a sólo un punto o rezagarse 7 puntos, que significarían una enorme desventaja para afrontar la segunda vuelta del campeonato.La semana previa al choque estuvo marcada por la incertidumbre de si Ronaldinho iba a jugar de inicio con el Barcelona y si Guti sería titular con el Madrid. Todo parecía indicar que ambos verían el inicio del partido desde el banquillo, porque ambos equipos se venían desempeñando muy bien en su ausencia, aunado a que ambos están envueltos en problemas disciplinarios. A final de cuentas el peso del nombre afecto en los blaugranas: Ronaldinho fue titular y Guti estuvo en la banca.
Fue un partido 'sin': Ronaldinho y Deco se notaron sin forma física, el Real Madrid jugó sin complejos, Rijkaard estuvo sin agallas para sentar a Ronaldinho en el Camp Nou, el Barça dejó mucho que desear sin Messi, y tuvimos un encuentro sin mucho fútbol pero con mucha intensidad y bravura.
Desde los primeros minutos se notó el rumbo del partido: el Real Madrid sólido en defensa esperando contragolpear y el Barcelona intentando atacar pero sin imaginación. Ronaldinho tuvo una actuación verdaderamente ridícula, era incapaz de controlar los pases de Rafa Márquez y cuando intentaba llevarse a Sergio Ramos, Cannavaro o Pepe simplemente el físico no le alcanzaba. El jugador que se echó al equipo a la espalda fue Andrés Iniesta, fue el único que lo intentó de una y de otra manera, pero se vio asfixiado por el planteamiento de Schuster. Por su parte el Madrid jugó un partido perfecto, bien parados en defensa, con un Pepe que tuvo una actuación magistral, y jugando de manera muy práctica, aprovechando un descuido en medio campo y marcando un verdadero golazo de Julio Baptista a un gran pase de Van Nistelrooy. Con la salida de Deco y de Ronaldinho, y la entrada de Giovani y Bojan, el Barça tuvo algunas más opciones, pero siguió por el mismo rumbo. Todo el partido siguió la misma constante: los azulgranas intentándolo sin fútbol ni imaginación y los blancos siendo prácticos y peligrosos.
Al final el partido lo ganó merecidamente el que mejor jugó: FC Barcelona 0, Real Madrid 1. Lejos quedaron aquellos tiempos en que el Barça ganaba 0-3 y salía aplaudido del Bernabeu. Lejos quedaron aquellos tiempo en que el Real Madrid se veía inoperante. En la actualidad los merengues están jugando a un gran nivel, van líderes de la Liga y siguen con vida en la Champions League y en la Copa del Rey. Por su parte, aunque el Barça sigue también en Champions y en Copa, su juego está sembrando muchas dudas y esa distancia de 7 puntos con respecto al líder Real Madrid parece casi definitiva con respecto a la lucha por el título.
El Barcelona necesita un revulsivo si es que quiere volver a la contienda y aspirar a algo en Liga y Champions, y todo parece indicar que durante el mercado invernal va a haber cambios drásticos con la ida de algún crack o del mismo entrenador. Esperemos noticias al respecto y que todo sea para bien.





















