Gracias a Dios tuve la inmensa fortuna de asistir al partido Getafe vs Barcelona en el Coliseum Alfonso Pérez el pasado sábado 10 de noviembre, con la gran expectativa de presenciar por primera vez en mi vida los regates de Ronaldinho, el atrevimiento de Messi, la explosividad de Henry, la habilidad de Iniesta, el toque de Xavi, la fortaleza de Touré, la entrega de Puyol; pero más que nada, la clase de Rafael Márquez y la picardía de Giovani Dos Santos. Por fin cumpliría el sueño de estar en un partido de los azulgranas, y por si esto fuera poco, el partido prometía porque sería la revancha contra el Getafe, equiop que dejó fuera al Barça de la Copa del Rey del año pasado con un humillante 4-0. La noche realmente prometía...Para tan especial ocasión no podían faltar las camisetas y bufandas del Barcelona, banderas de México y del Barça, y hasta máscaras de luchadores para aportar colorido en la tribuna. Todo lo que fuera necesario para apoyar a nuestro equipo y a nuestros compatriotas. Lamentablemente nuestro espíritu y emoción se fueron apagando poco a poco conforme fue pasando el partido. La espera para ver ese fútbol vertical, explosivo y contundente que solía practicar el Barcelona se tornó eterna.
Los culés ofrecieron su peor partido de la temporada. Fueron borrados de la cancha por un equipo modesto, pero con actitud y buen fútbol. Todo empezó mal para nosotros desde que se anunció que Rafa Márquez ni siquiera viajaría a la ciudad madrileña debido a una lesión cuando calentaba para el último partido de Champions. Después, lo que vimos en la cancha me decepcionó enormemente. Este no es el Barcelona que consiguió dos Ligas de España y una Champions League. Ronaldinho no corré, se la pasa flotando lentamente por la cancha. Henry ya no tiene la potencia ni la definición de cuando estaba en el Arsenal. Messi sólo caminó y no se atrevió a encarar, haciendo notar una influencia negativa de Ronaldinho. Xavi e Iniesta se vieron totalmente maniatados por una gran presión de los medios del Getafe. Puyol y Abidal poco se animaron a subir por las bandas, y cuando entró Zambrotta a tratar de rectificar esto se hizo expulsar infantilmente. Los azulones fueron mucho más incisivos. Uche significaba el máximo peligro en delantera, que desestabilizó a la defensa durante todo el partido. Dos goles, de Manu del Moral y Albin, fueron suficientes para vencer a un Barcelona sin alma ni corazón. Eso y poco más ofreció el partido, y el Barça.Mucho me temo que si el equipo sigue con este ritmo y, sobre todo, con esta actitud, poco o nada habrá que festejar este año. Cada día me convenzo más de que es necesario vender a Ronaldinho, ya que su influencia negativa en el vestidor es mayor que su aportación deportiva dentro del campo. Y eso que Eto'o sigue lesionado, pero cuando regrese es garantía de conflictos. Es necesario depurar el vestidor, respetar a tipos como Deco, Xavi o Puyol que lo dan todo por el equipo, y dar paso a jugadores que están en pleno ascenso como Bojan y Giovani. Por si la situación interna del club no fuera suficiente, está el Real Madrid, haciendo una gran temporada con un Robinho que está que no cree en nadie. El Barcelona debe despabilar lo antes posible, de lo contrario se despedirá de la Liga (y quien sabe si de la Copa del Rey y de la Champions) más pronto de lo que se imaginaba...
1 comentario:
El Barcelona necesita espabilar, y renovar a fondo su plantilla. Es cierto que se tienen a varios de los mejores futbolistas del mundo, pero no es suficiente. El equipo no funciona, está acomodado, se necesitan refuerzos que vengan a mejorar lo que ya hay. Lamentablemente me recuerda la decadencia del Madrid Galáctico. Para evitar que esto pase, necesitamos reforzarnos, con los futbolistas que sugieran los técnicos, y que no le tiemble la mano a los directivos a la hora de vender. Ronaldinho ya está más que amortizado, tanto deportiva como económicamente, cualquier oferta buena que venga por él en verano debe aceptarse sin dudar.
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