viernes, 28 de septiembre de 2007

El día que conocí a un crack

Suena el despertador. Son las 2 de la tarde del domingo 23 de septiembre. El cansancio y el dolor de pies continúa, después de haber recorrido las calles de Madrid en la Noche en Blanco, en donde lo que realmente estaba en blanco era la capacidad de conseguir un medio de transporte, ya fuera metro, autobús, taxi, coche, bici o burro, para poder regresar al depa y descansar un poco.

Dicho cansancio desapareció casi instantáneamente al recordar los planes para este día. Iba a ir por primera vez al Coliseum Alfonso Pérez, sede del Getafe F.C., equipo de la Liga Española que el año anterior fue una grata revelación llegando a la final de la Copa del Rey (eliminando al FC Barcelona en semifinales tras una escandalosa e histórica goleada), y logrando un lugar por primera vez en su historia en la Copa de la UEFA. Pero el motivo real de mi entusiasmo no era ver al Equipo Azulón, como también se conoce al Getafe, sino ver precisamente al equipo rival: Deportivo La Coruña. El Depor, donde juega Andrés Guardado, nuestro pequeño gran crack.

En el calentamiento previo al partidoNo cabe duda que Andrés sobresale en este equipo, y no sólo me refiero a su corta estatura y escaso peso, lo cual facilita su identificación, sino también porque en cuanto toma el balón y se perfila con esa rapidez y habilidad tan característica de él, los aficionados del Depor se levantan de sus asientos intuyendo que algo grande va a salir de sus botines.

Como buenos mexicanos, llevábamos camisetas de la selección y una bandera nacional, por lo que, aunado al tamaño del estadio y la proximidad que teníamos a la cancha, Guardado rápidamente nos identificó y nos saludó. ¿Nunca les ha pasado que están en un concierto y el artista principal saluda y/o señala a un punto del público y todas las mujeres dicen "me saludó a mí!!!"? Pues nosotros sentimos algo parecido, pero mejor aun, ya que nosotros teníamos la certeza de que el saludo había sido hacia nosotros. Este gesto además provocó que los seguidores del Depor nos identificaran, nos saludaran y hasta se acercaran a platicar con nosotros sobre el equipo y, por supuesto, sobre el chaval Guardado. (Hubo quien hasta nos preguntó que si eramos sus familiares). Un profundo agradecimiento a los hinchas del Súper Depor, nos trataron de maravilla.

Guardado en un contragolpe A decir verdad, el partido fue bastante gris. Salvo un par de contraataques del Depor, algún tiro libre y un paradón del Pato Abbondanzieri, el juego se centró en medio campo, con dos equipos con mucha garra, intensidad y corazón, pero con poco orden, imaginación y efectividad. Si bien es cierto que Andrés tuvo un partido en el que poco puedo hacer, eso no aminoró nuestras ganas de apoyarlo y de vitorear todo lo que hacía (inclusive aun cuando él ni siquiera participaba en la jugaba gritabamos "¡Bien Guardado!").

Como reflexión personal, creo que a Guardado se le está dando un rol que por el momento no le corresponde en el equipo: el salvador del equipo. La prensa de La Coruña, y de España en general, están poniendo a Andrés como el líder del equipo, el que debe de marcar la diferencia, el que debe de echarse el equipo a la espalda, y si bien es cierto que tiene la capacidad de hacerlo, creo que es precipitado hacerlo. Es un muchacho de sólo 21 años, es su primer temporada en Europa, en una liga de primer nivel como la española, y sólo ha jugado 4 partidos oficiales. Además, Andrés es un tipo que juega pegado a la banda, desde ahí es difícil ser el referente de un equipo, eso debe de serlo alguien que juegue en el centro del campo. Pero precisamente esto es lo que le falta al Depor, una referencia en medio del campo y en ataque, y si no los encuentra, por más que Guardado se esfuerce y haga partidazos, el Depor lo puede pasar mal este torneo.

Yo al final del partido con la camiseta de GuardadoLo mejor llegó al final. Aunque el silbatazo del árbitro trajo consigo silbidos y abucheos del público, también trajo una gran sorpresa para mí. Vi que Andrés se dirigía hacia la portería que defendió El Pato, y en el camino se quitó su camiseta. A partir de ahí todo transcurrió lentamente, yo bajé hasta donde la tribuna me lo permitió, y solo una fosa me separaba del terreno de juego; Guardado "hizo bolita" su playera, se acercó lo más que pudo hacia mí y me la aventó. Los hinchas gallegos me palmeaban y me felicitaban por haber recibido dicho presente de la nueva joya de su equipo, y yo simplemente no me lo podía creer: José Andrés Guardado Hernández tuvo el detalle de regalarme la camiseta que usó en ese partido al que con toda ilusión y entusiasmo fuimos a apoyarlo. Aunque se escuche como comercial de tarjetas de crédito, eso no tiene precio.

Cuando esto sucedió apareció un chavo mexicano de nombre Eduardo (por cierto, orgullosamente necaxista también), me dijo que si lo dejaba tomarse una foto con la camiseta de Andrés, y también nos dijo que él estaba haciendo prácticas en un hotel donde los jugadores del Deportivo iban a cenar, que si queríamos podiamos ir para que nos firmara la playera, a lo cual sin dudarlo accedimos. Así que fuimos, lo esperamos, cuando llegó muy amablemente nos firmó camisetas, se tomó fotos con nosotros y bien pudo haber seguido con nosotros otro rato, si no es porque gente de su equipo lo estaba apurando porque los jugadores tenían que cenar para emprender el viaje de regreso a La Coruña.

Así es como terminó este gran día. El día que conocí a un crack... Gracias Andrés...

Por cierto, el día de hoy, 28 de septiembre, Guardando está cumpliendo 21 años, así que aprovecho para felicitarlo y desear que deje de ser un crack mexicano y que se convierta en un crack mundial... FELIZ CUMPLEAÑOS GUARDADO!!

2 comentarios:

Tulio dijo...

La neta que detalle de Guardado, es un excelente jugador, esperemos que llegue a ser el crack que todos los mexicanos esperamos!

Huitrado dijo...

Wooooow!!! Excelente narración!!! Y yo creo que a estas alturas yo aún no lo acabaría de creer!!!
Felicidades Chechar porque esa es una experiencia que pocos pueden creer que la vivirán algún día.